CIUDADANÍA DIGITAL.
Este concepto, manejado principalmente por los expertos en educación, se utiliza para referirse al conjunto de prácticas que posibilitan ampliar la democracia a través de las redes digitales y que es competencia básica para desenvolverse en el siglo XXI.
El concepto "competencias" -conjunto de destrezas para desenvolverse en un mundo complejo y tecnologizado- para el individuo del siglo XXI fue delineado hace algunos años por la Organización para el Desarrollo Económico (OCDE) y dentro de estas ubicamos la competencia digital, que se refiere al uso confiable y crítico de la tecnología.
El ejercicio de la ciudadanía en red es parte de este conjunto de habilidades, entre las que destacan:

1. Tolerancia en la red: se refiere al respeto por el otro en los espacios digitales.
2. Colaboración: las redes no son significativas para la vida pública si se usan solamente para chatear información personal y "trolear" a quienes no nos agradan. Se necesita construir conocimiento, pedir rendición de cuentas a gobernantes o a empresas, o bien ser usadas para el activismo político-social.
En el caso de los procesos electorales o decisiones políticas, las redes deben utilizarse para preguntar a los candidatos sus propuestas y exigirles que respondan o aclaren sus acciones.
3. Difundir conocimiento y compartirlo, puntos de vista y promover el diálogo.